Guía completa para deducir la reforma en la vivienda habitual

Guía completa para deducir la reforma en la vivienda habitual en tu declaración de la renta

Realizar mejoras en casa supone una inversión importante para cualquiera. Por esa razón, es fundamental conocer los beneficios fiscales que ofrece la Agencia Tributaria. Muchos clientes nos preguntan habitualmente si es posible recuperar parte del dinero invertido a través del IRPF, y la respuesta es que, bajo ciertas condiciones, deducir la reforma en la vivienda habitual es una opción real que puede suponer un ahorro considerable.

En este artículo vamos a desglosar qué tipos de obras permiten beneficios fiscales, los requisitos de pago y los límites de ingresos para que no pierdas ni un euro en tu próxima declaración.

¿Qué tipos de reformas se pueden desgravar actualmente?

Desde el año 2013, la deducción general por inversión en vivienda habitual desapareció para nuevas obras, pero se mantienen vigentes varias modalidades específicas, especialmente aquellas centradas en la sostenibilidad y la inclusión.

Reformas para la mejora de la eficiencia energética

Esta es la vía más común y actual para beneficiarse de incentivos fiscales. Dependiendo del alcance de la mejora, existen tres niveles de deducción:

  • Reducción de la demanda de calefacción y refrigeración (20%): Se aplica a obras que reduzcan al menos un 7% la demanda energética de la vivienda. La base máxima anual es de 5.000 euros.
  • Mejora del consumo de energía primaria no renovable (40%): Para obras que reduzcan un 30% el consumo de energía primaria no renovable o que logren una calificación energética de clase “A” o “B”. El límite máximo aquí asciende a 7.500 euros anuales.
  • Rehabilitación energética de edificios residenciales (60%): En el caso de obras que afecten a todo el bloque y consigan una reducción del 30% en el consumo o calificación “A” o “B”, los propietarios pueden deducir hasta el 60% de su inversión, con un límite acumulado de 15.000 euros.

Es importante destacar que para todas estas opciones es obligatorio contar con un certificado de eficiencia energética emitido antes y después de la obra para acreditar la mejora. Esta es una de las formas más directas de deducir la reforma en la vivienda habitual hoy en día.

Obras de accesibilidad para personas con discapacidad

Hacienda también incentiva la adaptación de hogares para personas con una discapacidad igual o superior al 33%. En estos casos, la cuantía puede ascender hasta el 50% de las cantidades satisfechas. Estas obras deben estar dirigidas a mejorar la movilidad o la comunicación de las personas con discapacidad que convivan en el inmueble.

Requisitos imprescindibles para aplicar la deducción

Para que la Agencia Tributaria acepte estas desgravaciones, no basta con haber realizado la obra; es necesario cumplir con una serie de formalidades administrativas y financieras.

Métodos de pago y justificación

Uno de los errores más comunes es pagar las reformas en efectivo. Las fuentes son claras: no dan derecho a deducción las entregas de dinero en metálico. Los pagos deben realizarse siempre mediante:

  • Tarjeta de crédito o débito.
  • Transferencia bancaria.
  • Cheque nominativo.

Además, es obligatorio identificar a la empresa o profesional que realiza la obra mediante su NIF en la declaración.

Límites de ingresos del contribuyente

El derecho a deducir la reforma en la vivienda habitual por conservación o mejora está sujeto a la base liquidable del declarante. Con carácter general, el beneficio íntegro se aplica a rentas inferiores a 27.000 euros en tributación individual (44.000 euros en conjunta). Si la base liquidable está entre los 27.000 y los 30.000 euros (o entre 44.000 y 47.000 en conjunta), el importe de la deducción se reduce progresivamente mediante una fórmula matemática.

¿Qué obras quedan fuera de estas deducciones?

Es vital distinguir entre una reforma estructural o de eficiencia y un simple cambio estético. Hacienda es restrictiva en cuanto a los elementos exteriores o de ocio. Por norma general, no se permite deducir la reforma en la vivienda habitual si esta se realiza en:

  • Plazas de garaje (salvo excepciones por accesibilidad).
  • Jardines, parques o piscinas.
  • Instalaciones deportivas o elementos análogos.

Asimismo, no se podrá deducir aquella parte de la inversión que haya sido financiada mediante subvenciones públicas.

Consideraciones sobre el régimen transitorio y comunidades autónomas

Para aquellos propietarios que comenzaron obras de rehabilitación o adecuación por discapacidad antes del 1 de enero de 2013 y finalizaron antes de 2017, existe un régimen transitorio que aún permite aplicar deducciones bajo las condiciones antiguas.

Por otro lado, más allá de la normativa estatal, regiones como Aragón, Baleares, Canarias, Castilla y León, La Rioja y la Comunidad Valenciana cuentan con sus propias deducciones autonómicas por rehabilitación de vivienda. Estas pueden complementar o mejorar los beneficios estatales, especialmente en casos de adecuación por discapacidad o residencia en zonas rurales.

En conclusión, aunque los requisitos son técnicos, planificar tus obras con el objetivo de mejorar la eficiencia energética o la accesibilidad es la mejor estrategia para poder deducir la reforma en la vivienda habitual. Recuerda siempre conservar todas las facturas, certificados energéticos y justificantes de pago bancario para asegurar tu ahorro fiscal en la próxima campaña de la renta.

Así que, si estás pensando en reformar tu casa y tienes este punto de las deducciones muy en cuenta, en Studio by Clikalia no solo te diseñamos la reforma perfecta para tu casa, también te podemos asesorar sobre este tema. ¡Pregúntanos!

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