Alexia estaba cansada de tener que adaptarse continuamente a las limitaciones de una vivienda obsoleta. Vivía en un inmueble lleno de pasillos que limitaban su espacio útil y le impedían disponer de mayores espacios de almacenaje. Además, por si fuera poco, existía muy mala conexión entre cocina y salón, algo que condicionaba la convivencia dentro del hogar.
Por suerte, un buen día contactó con nosotros y tras visitar la vivienda logramos elaborar un proyecto a medida que puso punto final a toda esta problemática. Nuestro objetivo inicial era crear un espacio que no solo respondiera a las necesidades funcionales de Alexia, sino que también inspirara y elevara su experiencia diaria.
Para empezar, reinventamos la distribución espacial de su casa para que tuviera una apariencia moderna y plenamente adaptada a los tiempos. Comenzamos tirando abajo paredes, ampliamos espacios vivideros, redujimos pasillos y minimizamos las zonas de paso para generar una circulación mucho más fluida dentro de la vivienda.
A continuación, instalamos una tarima de roble a punta Hungría para crear direccionalidad desde la entrada hasta el salón a través de un paso enmarcado en roble natural. Ambos espacios han quedado divididos por un separador de ambientes en vidrio y madera, con almacenaje en la parte baja, que se extiende dejando oculto el radiador y todo integrado dentro del mueble.
La cocina es actualmente el corazón de esta vivienda. Un pilar metálico que dejamos visto y una espectacular isla presiden este espacio. Para el mobiliario de cocina elegimos el nogal, en un tono más oscuro para crear cierto contraste y decidimos elevar las encimeras unos 10 cm porque los propietarios son personas altas.
En torno a la cocina se distribuyen el resto de las estancias, quedando ocultas sus puertas de suelo a techo mediante un panelado que cubre toda la pared dándole homogeneidad al conjunto.
En la zona del dormitorio principal se ha creado un armario lineal a medida con cuarterones aportando un toque clásico y elegante.
El baño principal tiene un lavabo a medida, bañera y una doble ducha. Se abre una ventana de roble que nos separa este espacio del dormitorio principal. Justo en la entrada de la zona privada se sitúa un pequeño aseo con las paredes revestidas en madera.
El baño secundario tiene una cabina de ducha en color terracota y un lavabo y estantería a medida.
La habitación secundaria tiene una zona de trabajo, una estantería de obra y mucho espacio de almacenaje.
La galería original de la vivienda enmarca la zona del comedor y se conecta con el salón con un hogar que alberga una chimenea de bioetanol sobre el que se coloca la televisión.
Al entrar, te encuentras con una preciosa estantería a medida fabricada en roble, cuya forma curva en el extremo te conduce hacia la zona del piano.
La iluminación cobra especial protagonismo. Con luminarias de diseño, faseados con LED para obtener una luz indirecta en zonas clave, sobre las ventanas para simular la iluminación natural, en duchas etc.
En resumen, este proyecto de arquitectura ha sido un bonito desafío en la transformación espacial y la creación de una experiencia que deja huella.
Desde la reubicación estratégica de la cocina, hasta la atención al detalle en la carpintería y la iluminación, cada aspecto ha sido diseñado con un propósito claro: mejorar la vida de Alexia y su familia.
Con un enfoque en el minimalismo y una conexión con la naturaleza, este proyecto es un testimonio de cómo el diseño arquitectónico puede transformar no solo los espacios físicos, sino también las experiencias humanas.